Mito:
la gripe no es grave y no es más que una molestia, similar al resfriado común, de manera que no es necesario inmunizarse contra ella.
Realidad:
la gripe, también llamada "influenza", es una enfermedad grave que a veces pone en riesgo la vida. Cada año, cerca de 226,000 personas en los EE. UU. deben ser hospitalizadas debido a complicaciones causadas por la gripe y un promedio de 36,000 mueren, víctimas de este virus y sus complicaciones.1 Combinada con la neumonía, la gripe es la séptima causa de muerte del país.3
Mito:
las personas sanas no necesitan inmunizarse.
Realidad:
cualquiera puede contraer gripe. De hecho, hasta una de cada cinco personas en los EE. UU. puede contraer el virus cada temporada de gripe.2 Algunas personas perderán días de trabajo y escuela, pero para aquéllos con alto riesgo de desarrollar complicaciones a causa de la gripe, los resultados pueden ser mucho más graves, incluso derivar en una hospitalización o la muerte.
Mito:
puede contraer la gripe a través de la vacuna inyectable.
Realidad:
si bien la aparición de efectos secundarios leves es posible, una persona no puede contraer gripe mediante la aplicación de una vacuna.1 Algunas personas pueden tener efectos secundarios, como molestias leves, enrojecimiento o hinchazón en el lugar de la inyección, dolor de cabeza o fiebre baja.4 La mejor manera de reducir los efectos de la gripe es a través de la vacunación. Las vacunas contra la gripe son seguras y eficaces.1
Mito:
No es necesario inmunizarse contra la gripe todos los años, porque la protección persiste de vacunaciones anteriores.
Realidad:
los tipos de virus de la gripe que circulan en la comunidad cambian de un año a otro. Por este motivo, cada año se elabora una nueva vacuna para brindar protección contra las cepas actuales.1 Además, la inmunidad contra el virus de la gripe sólo persiste un año, de modo que es importante vacunarse contra la enfermedad todos los años.
Mito:
las personas no deberían inmunizarse contra la gripe si están enfermas.
Realidad:
las enfermedades de poca gravedad, con o sin fiebre, no deberían ser un impedimento para la vacunación, especialmente en los niños con infecciones leves del tracto respiratorio superior (resfriados) o alergias del tracto respiratorio superior. Además, las personas con enfermedades crónicas, como asma, diabetes y cardiopatías, tienen mayor riesgo de contraer el virus de la gripe y desarrollar complicaciones. Estas personas deberían inmunizarse todos los años.1
Mito:
si me aplico una vacuna anual contra la gripe, también estoy protegido contra la gripe aviar.
Realidad:
la vacuna anual contra la gripe está pensada para brindar protección contra las cepas de la gripe que circulan cada año. La vacuna contra la gripe estacional no está pensada para brindar protección contra la gripe aviar o de las aves. A pesar de que recientemente la gripe de las aves ha ganado atención, la infección por gripe representa un mayor peligro para los estadounidenses actualmente.